BÜFA necesitaba un método fiable para comprender las reacciones de curado en sistemas de resinas de poliéster. Tras comparar las técnicas de espectroscopia FTIR y Raman, la empresa eligió el Cora 5001 de Anton Paar por sus espectros claros y fáciles de interpretar. Actualmente, el instrumento contribuye al desarrollo de productos, la resolución de problemas y el análisis de muestras de producción, y se prevé ampliar su uso al control de calidad y el control de recepción de materiales.
El desafío: comprender sistemas reactivos
BÜFA Composite Systems es uno de los principales fabricantes europeos de resinas especiales de poliéster y ofrece soluciones integrales y experiencia técnica en aplicaciones para todo el sector de los materiales compuestos.
Para garantizar un rendimiento uniforme de las resinas, el laboratorio de la empresa analiza sistemas de resinas de poliéster, mezclas de disolventes y materias primas, y realiza ensayos reológicos, estudios de curado y envejecimiento, ajustes de color y determinaciones de pureza.
Un desafío recurrente era determinar con fiabilidad la estructura química tras el curado y evaluar si la reticulación había avanzado según lo previsto. Las mediciones mediante DSC, por ejemplo, no siempre permitían determinar si se había formado una red polimérica homogénea o si todos los reactivos habían participado en la reticulación de la manera prevista.
La solución: espectroscopia Raman con el Cora 5001
Como explica Matthias Rastede, científico sénior y director de proyectos de BÜFA Composite Systems, el equipo necesitaba un método que permitiera evaluar de forma fiable tanto la estructura química como el grado de conversión en sistemas de resinas reactivas.
En un principio, BÜFA se centró en la espectroscopia infrarroja y, posteriormente, comparó la espectroscopia FTIR con la Raman utilizando sus propias muestras durante una demostración práctica realizada con Anton Paar. La comparación demostró que la espectroscopia Raman generaba espectros más claros y mejor definidos en el intervalo de números de onda de interés, lo que facilitaba la identificación de señales importantes. A partir de estos resultados, BÜFA eligió el espectrómetro Raman Cora 5001. La sencillez tanto de la preparación de las muestras como de la medición permitió al equipo pasar rápidamente de la fase de evaluación al uso rutinario; en pocas semanas, los datos Raman ya respaldaban las decisiones de desarrollo y la identificación de condiciones de reacción prometedoras.
El impacto: desarrollo, resolución de problemas y control de calidad
Actualmente, el Cora 5001 se utiliza varias veces por semana en el desarrollo de productos y la resolución de problemas para estudiar los estados de enlace, comparar condiciones de curado y analizar muestras procedentes de la producción, como mezclas de disolventes y posibles sustancias extrañas. Además del propio instrumento, BÜFA destaca el valor de la asistencia especializada en aplicaciones y del asesoramiento técnico recibidos durante el proceso de evaluación e implementación.
Una vez consolidado el uso rutinario, la empresa prevé ampliar el uso de la espectroscopia Raman al control de calidad, el control de recepción de materiales y la determinación de la pureza, conforme se desarrollen y validen métodos adicionales.